Hace un tiempo llevé a mis nietecitas aún pequeñas a un centro comercial, entramos a una tienda en donde ellas se divirtieron viendo juguetes, adornos de navidad, ésta estaba próxima, y allí nos entretuvimos un buen rato, al salir nos iban a pasar recogiendo en la entrada de la tienda ya era un poco tarde y estaba oscureciendo así que los autos que pasaban ya tenían sus luces encendidas, como siempre mis queridas gafas guardaditas en el cajón de los olvidados y bueno para no cansarles vi venir un auto y claro pensé es el nuestro, ni lerda ni perezosa corrí a abrir la portezuela para que subieran mis nietecitas, ohhhh sorpresa iban tres chicos atrás, pensé por un momento y éstos quienes son!! y luego me percaté que no era el auto nuestro!! antes de cerrar la portezuela y con mucha verguenza dije: hay perdón!!! y dicho esto las personas asustadas y mis nietas riéndose a más no poder, hasta la fecha se recuerdan y cada vez que lo hacen se rién de recordar mi hayyy perdón!! Consejo: siempre siempre lleven sus portezuelas con seguro, ese día fuí yo la abuelita que no veía bien!! podría haber sido otra persona con otra intensión!!
Hasta otro día,

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